lunes, 6 de abril de 2015

TAO


Si algún dios creó este mundo, debió hacerlo del mismo modo en que un artesano crea su obra, es decir, trabajando con la materia y la energía, cambiándola de forma, y no haciéndola aparecer de la nada.
Materia y energía no pueden crearse ni destruirse, sólo cambiar de una forma a otra.
Tao es justamente aquello que conforma a dioses, artesanos, y sus obras; es también el espacio vacío que envuelve y mantiene íntegras todas las cosas, y también la fuerza que las desintegra.
Por ello, Tao es y no es.
Tao lo abarca todo, y nada escapa de su malla.
Tao por tanto, es infinitamente más grande e infinitamente más diminuto que cualquier cosa que podamos considerar como lo más grande o lo más diminuto.
Tao no tuvo un principio ni tendrá un final; sin embargo contiene todos los principios y finales.
Dioses pueden haber muchos;
de Tao no puedo decir que sea uno.

Mundos dentro de otros mundos.

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