miércoles, 11 de mayo de 2016

<<No has de llorar, machote.>>
<<No llores, que te pones muy feo.>>
<<¡Deja de llorar ya!>>

Este diluvio de lágrimas es mi venganza,
por todos los reproches, órdenes, y demandas
que empleasteis cuando era pequeño,
para tratar de impedir que expresara mis sentimientos
de rabia, miedo, o desconsuelo.

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