viernes, 9 de junio de 2017

¡Llevadme al huerto!

Un canto (en los dientes), de Roberto el puerco.


Este mundo, es un lugar incierto,
¿no es lo que digo cierto?
¿acaso erro, o acierto?
Jungla de acuerdos entre cuerdos,
túmulo de acordados desacuerdos.
Un rincón de melancolía y recuerdos,
el desierto del "gano o pierdo",
de la virtud dormida, del espíritu muerto.
La cuestión es que nunca recuerdo,
la diferencia entre siervo y lerdo...
En este aspecto siempre me pierdo.
¡Al cuerno! ¡Llevadme al huerto!
¡Deserto! ¡Dejo mi puesto!
Siempre me sentí más que humano, un puerco.
¡Que les den a los apuestos!
Saldré con lo puesto, y luego ya me acuesto.
Que si no hago acopio de mis miedos,
si no me enmiendo y muerdo,
aflojará mi espíritu, y también mi cuerpo,
y acudirán a mí las mocas como a un perro tuerto.

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