domingo, 23 de abril de 2017

Mirad hacia otro lado

Ignoradme. Haced como si la vida fuese hermosa.

viernes, 14 de abril de 2017

Trigo

Como yo, no eres trigo limpio.
Y lo sabes.

Las Mañanitas

Esta mañana al despertar me asaltó un pensamiento perturbador:
¿Y si son los depresivos quienes ven el mundo tal cual és? ¿Y si son los únicos capaces de percibir hasta qué punto está todo podrido? ¿Y si son los únicos capaces de percibir de manera ininterrumpida la hipocresía, falsedad, ignorancia, y sufrimiento reinante del mundo?

¿Y si los que sufrimos un desorden emocional somos los otros?

¿Y si aquellos que tratamos de ver el mundo positivamente (a pesar de saber que los gusanos de la desidia y el malestar nos deboran por dentro) estuviésemos equivocados? ¿Quién nos dice que la felicidad es el camino o la meta? ¿Quién nos dice que la felicidad es algo deseable o realizable? ¿Quién de todos los que nos consideramos felices, no sentimos la desesperación a un paso de darnos alcance? ¿Quién no presiente el hálito del vacío respirando muy cerca de su cuello?

viernes, 7 de abril de 2017

Bien

Mi vida ha sido un contínuo "liarla parda" tratando de hacer el bien.
Un viejo amigo me preguntó: "¿Porqué hay que hacer el bien?" A lo que yo contesté: "para aprender cómo no hay que hacer las cosas."
Las buenas acciones sólo generan un mayor perjuicio al mundo.
Por ejemplo, si no hubiesen tantos y tan buenos cirujanos desperdigados por el globo, muchísimas personas morirían cada día debido a enfermedades, accidentes laborales, sobredosis, etc. Sólo entonces, un radical y generalizado replanteamiento de nuestro estilo de vida sería inevitable.
Hacer el bien, en este sentido, supone un paso atrás. Supone no avanzar hacia un bien mayor. Supone estancarnos en el mal, y cronificarlo. ¡El bien es el mal personificado!

miércoles, 5 de abril de 2017

Mal


¿Y si sólo valiese para hacer el mal?
¿Y si siendo maligno triunfase en la vida?

Las únicas de mis acciones que han tenido
una repercusión de peso en el mundo,
han generado miseria y malestar a mi alrededor.

¿Y si he nacido para hacer el mal?
¿O debería decir "hacer las cosas mal"?
La verdad es que ninguna de esas acciones que devinieron catastróficas tenían por intención tal resultado.

No. Seguramente al intentar hacer el mal
me saldría estrepitosamente mal.
¡Quién sabe! ¡Quizá así triunfara el bien!